11.10.10

La elección







Todo cuanto se ha dicho hasta ahora pretende ayudar y apoyar la consciencia y el desarrollo. Sin embargo tenemos el riesgo de tropezar en un error muy típico y frecuente en todo camino de crecimiento personal. La personalidad puede usar todo lo que va recibiendo para apoyarse a sí misma, lo que nos aleja de lo que vamos buscando al «enrocarse detrás de la torre».

El modo más habitual es hacer juicios de nosotros mismos y del prójimo. Acabo de leer un texto desgarrador en este sentido que, por privado, no puedo exponer. Sin embargo, ¡cuánto dolor hay en sus palabras! No son más que apoyos y justificaciones de posiciones internas sobre lo justo y lo injusto, sobre lo bonito y lo feo... Es urgente para la tranquilidad del ánimo que dejemos a un lado los juicios de valor -de lo nuestro y de lo ajeno- cuando leemos textos para el desarrollo personal. Todo lo que aquí os dejo a vuestra consideración pretende ser neutral, pero lo que hagáis con su contenido puede no serlo.

Otra manera de resbalar en el hielo de estos textos es ir a la búsqueda de lo que me gusta para intentar comportarme de aquel modo. Tampoco en este caso nos servirá, pues lo único que haríamos sería cambiar el vino de una barrica vieja a otra nueva. Nada se desarrollaría en este caso tampoco, sino que se reforzaría la personalidad tal y como nos la conocemos.

Tal vez podamos usar este material, y aquél que encontremos de este tenor,  como herramientas con trascendencia personal más que meramente psicológica. Tal vez el trabajo que tenemos por delante sirva para sostener de un modo compasivo la verdad de lo que definitivamente somos en lugar de para apoyarnos en cualquier huida que refuerza nuestro ego. Te animo a «explorar las cerraduras de tu cautividad y que la comprensión revelada empiece a liberarte» (Maitri, 2007).

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