7.1.11

La cuchara

Hoy es uno de esos días en los que no apetece hacer nada. Los pensamientos van y vienen, superponiéndose sin orden, impidiendo que la calma actúe para distender por dentro y relajar cuando la tensión abruma. La única orientación posible es la baliza emocional; siempre tenemos sentimientos a nuestra disposición y bien a la vista que nos sirven para ver qué es lo que me está ocurriendo. Nuestro cerebro, que lo único que busca es sobrevivir (http://www.rtve.es/television/20101220/cerebro-no-busca-verdad-sino-sobrevivir/388412.shtml), se las ingenia para informarnos, para darnos las claves necesarias para saber qué es lo que nos está pasando. El trabajo es arduo, sobre todo cuando nos sentimos abatidos. Es necesario ser conscientes de esa realidad emocional, si queremos intervenir en nuestra vida. La contrapartida es que "el duelo es a muerte": la mente no se anda con chiquitas y cuando ya no puede más provoca dolor en el cuerpo. Tomar la pastilla roja ("Matrix") nos abre a la experiencia de la realidad, de nuestra realidad. Pero llegar a creerse que "no existe la cuchara", se nos puede antojar utópico.

Igual la esperanza -como sabiamente habéis aportado- junto con la ilusión valgan para algo. Y la música... en fin... ahí va un poco de energía.

Ah!... y respira hondo.





No hay comentarios:

Deja tu comentario: