2.11.11

Los pasos del tiempo

Vino desde tan lejos que ya no recordaba el inicio de su deambular. ¿Qué sentido podía tener todo aquello? El tiempo no hizo más que cumplir con su tarea y pasaba con parsimoniosa insistencia. El espacio se movía al son que marcaba su pie. Tiempo y espacio como coordenadas que definían, a los ojos de los demás, su pedante existencia. ¡Qué vivencias tan distintas! Nunca sabía qué hacer en esas situaciones. Y, sin embargo, salía con soltura cuando, en el límite de su aguante, ya no podía ceder más. Y en el fondo permanecía, siempre, la duda íntima de su ineficacia. Y el tiempo marcaba, con obsesiva contundencia, el ritmo de su vida.


La paradoja de ayer no tiene sus peores consecuencias en los comportamientos que nos aletargan. En realidad, muestra su peor cara cuando nos enfrentamos a comportamientos de riesgo en el consumo de algunas sustancias, o en el mantenimiento de trastornos de la ansiedad y de la afectividad. En el caso de la ansiedad, ocurre que nos limitamos la vida al tratar de evitar actividades que suponemos que provocarán angustia. Y en el caso de la afectividad -habitualmente en forma de depresión- no logramos encontrar el sentido de nuestra vida, nos sentimos vacíos y aislados de las personas que nos rodean; y todo para evitar la tristeza o cualquier otra emoción que suponemos nos va a dominar. En definitiva, tratar de bloquear las emociones desagradables evitando situaciones y actividades suele traernos, a medio o largo plazo, peores consecuencias. Es como si buscáramos una solución que, a priori, ya sabemos que no va a funcionar. Por lo que parece lógico que cuanta más energía invertimos en escapar de nuestros problemas, tanto más atrapados estamos. Pero si esto es así, ¿para qué evitar las emociones que nos resultan desagradables? Ya he expresado en repetidas ocasiones que las emociones son respuestas adaptativas. Luego, ¿para qué evitarlas? Sin duda, la plena consciencia de lo que nos está ocurriendo se convierte en un antídoto con alguna posibilidad frente al sufrimiento.

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