18.4.16

Adentrarse en lo inhabitual

Por lo dicho hasta ahora, entiendo que podemos tener un papel muy activo en nuestra manera de estar en este mundo. Esforzarnos en buscar y revisar todas las posibilidades de vida realistas suele provocar un cambio de perspectiva y la apertura a un mundo lleno de oportunidades. Sin duda alguna, la vida se acaba componiendo de una sucesión de elecciones y cualquiera de ellas puede tener una gran trascendencia por pequeña que sea.

Así pues, si queremos elegir lo correcto según nuestra propia estructura de valores, primero tenemos que ser consciente de cuándo podemos elegir y cuándo no, porque hay muchas cosas que no podemos controlar por mucho que nos empeñemos y es inútil preocuparnos por ellas. En el caso de que sí podamos elegir, tendremos que actuar de la mejor manera posible a la luz de las opciones de que disponemos. Una vez que ya hayamos hecho la elección supuestamente correcta según nuestros valores personales y hayamos conseguido comportarnos “correctamente”, esa elección debe generalizarse a través de su repetición. Es obvio que sin esta generalización, el cambio en nuestro comportamiento y en nuestra manera de entender la vida seguirá provocándonos las mismas emociones que hemos sentido hasta este momento.

Planteémonos las siguientes preguntas para comenzar: ¿Qué tipo de vida quieres vivir? ¿Cómo puedes alcanzarla? A diario constato en mi trabajo que lo sencillo es conformarse y dejarse llevar por la vida que tenemos ahora, lo que nos impide darnos cuenta de la capacidad que tenemos todos para elegir nuestro camino y, además, nos ponemos en zona de riesgo: cuando nos dejamos llevar por lo que hay es más fácil que los demás nos manipulen para que seamos como ellos desean que seamos. Pero lo cierto, aunque no nos lo parezca a priori, siempre podremos elegir esa "otra" opción inhabitual que nos acerca más a lo que deseamos nosotros para nuestra propia vida. Hay muchas más posibilidades de las que normalmente vemos y podemos hacer el esfuerzo necesario para encontrar todas esas posibilidades, reflexionar sobre ellas y analizar su ajuste a nuestra estructura de valores para escoger la que consideremos "correcto". Una vez elegida esa mejor vía para nosotros, habrá que actuar en consecuencia tantas veces como sea necesario hasta conseguir el cambio.

Estar abierto a la posibilidad de elegir otro camino distinto al habitual no nos garantiza la solución a nuestro problema, sea el que sea, pero aumenta la probabilidad de encontrar una solución y favorece la vivencia de una vida más plena. Por lo tanto: ¿vas a dejarte llevar o vas a abrirte a otras posibilidades que te acerquen al tipo de vida que quieres para ti?

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